Los frentes de cocina de cristal pueden presentarse en un amplio repertorio de acabados diferentes que consienten la máxima personalización y la adaptación a los gustos y preferencias más originales.
Frontales con texturas
Si se incorporan texturas los frontales de cocina adquieren sofisticación y elegancia. Hablamos de relieves o tramas que emulan el aspecto de materiales como la madera, el mármol o el metal y que aportan profundidad, calidez y originalidad a la cocina. Pueden adaptarse a un estilo clásico o rústico o rabiosamente creativo con la integración de imágenes impresas, desde fotografías y dibujos hasta diseños paisajísticos, florales, geométricos o temáticos. Sin duda, son paneles de vidrio con una fuerte dosis de carácter y dinamismo que las cocinas temáticas o con estilo pop pueden aprovechar especialmente.
Los frentes de cocina de cristal constituyen un espacio para el juego estético desde muchos puntos de vista. Gracias a las infinitas posibilidades de acabados, transparencias, opacidades y elementos decorativos que admiten y a los distintos tamaños y formas que pueden adoptar (rectangulares, cuadrados, redondos o irregulares), el repertorio resulta casi abrumador. Pero es precisamente esta riqueza técnico-estética la que convierte a los frontales de cristal de cocina en un recurso totalmente personalizable, estimulante, inspirador y lleno de carácter.