Las escaleras de cristal son aquellas que utilizan el cristal como material principal o incluso secundario en su estructura. El cristal puede hacerse presente en los peldaños, en las barandillas o en ambos elementos, creando un efecto visual provocativo y original. En cuanto al aspecto, las escaleras de cristal pueden adoptar diferentes formas y diseños. Desde las clásicas escaleras rectas o de caracol, hasta las más innovadoras como las voladas o helicoidales.
El cristal que se utiliza para las escaleras de cristal suele ser vidrio templado o laminado. Se distingue por su alta resistencia al impacto y al calor. Este tipo de vidrio se somete a un proceso térmico o químico. Este aumenta su dureza y su seguridad, y se compone de dos o más capas de vidrio unidas por una lámina intermedia de polivinilo butiral (PVB). Esta envoltura que le confiere mayor resistencia y adherencia hace que, en caso de rotura, se fragmente en pequeños trozos poco cortantes y resulte menos arriesgado para las personas y bienes materiales.
Desde la perspectiva del grosor, el vidrio para las escaleras de cristal depende del tipo de estructura y uso para el que esté destinado. Por lo general, se recomienda un grosor mínimo de 10 mm para las barandillas y de 20 mm para los peldaños. No obstante, las escaleras de cristal son especialmente versátiles ya que pueden presentarse en diferentes acabados, como transparente, translúcido, mate, coloreado o incluso serigrafiado, según el efecto que se quiera conseguir.




