Los ascensores acristalados y los ascensores panorámicos son una forma innovadora y atractiva de aprovechar el espacio vertical y de ofrecer a los usuarios una experiencia visual diferente y absolutamente memorable gracias al empleo del cristal. Y es que estos ascensores combinan la funcionalidad más rigurosa con la estética y el entretenimiento del vidrio, y son un verdadero ejemplo de cómo la ingeniería y el diseño pueden llegar a crear soluciones de lo más originales y sorprendentes.
Cuando se habla de ascensores panorámicos se hace referencia a aquellos sistemas que poseen una o más paredes de cristal cuya transparencia permite la visualización del exterior o del interior del edificio mientras se desplazan. Estos ascensores pueden tener una ubicación interna o externa en la construcción y adoptar formatos muy variados, desde cilíndricos y cuadrados hasta rectangulares o incluso curvos, por lo que son perfectamente capaces de dar respuesta a los proyectos más ambiciosos. Además, cuentan con las principales fuerzas cualitativas del vidrio como la potente sensación de amplitud y luminosidad y la autenticidad de la experiencia visual que consienten.
Los ascensores panorámicos son, por tanto, ascensores acristalados que gozan de un valor añadido adicional: las vistas del entorno en el que se ubican. Por lo general, están situados en la fachada exterior de edificios, pero también pueden instalarse en cualquier lugar que desee explotar la belleza de sus paisajes naturales o urbanos. Y pueden hacerlo gracias al empleo de una cristalería específica y cuyas características técnicas se adaptan, a la perfección, a cualquier exigencia o expectativa.



